El problema que queremos resolver
Cuando cada letra exige esfuerzo, la comunicación deja de ser natural
Hay personas con parálisis cerebral, ELA o síndrome de enclaustramiento que apenas pueden mover otra parte del cuerpo que no sean los ojos. En muchos casos, comunicarse depende de mirar letras en una pantalla y seleccionarlas una a una. Eso hace que el proceso sea lento, agotador y poco fluido, y además obliga a la persona a estar pendiente del dispositivo en lugar de su entorno.






